Romanos 1:16–17 es la tesis de la carta más larga de Pablo. No se avergüenza del evangelio, dice, porque es poder de Dios para salvar a todo el que cree. Luego dice por qué:
Porque en él [la] justicia de Dios se revela de fe a fe, así como está escrito: «Pero el justo vivirá por [la] fe».
Todo en Romanos gira en torno a la expresión del comienzo de ese versículo, δικαιοσύνη γὰρ θεοῦ, «la justicia de Dios». Vuelve en el punto de inflexión de la carta (3:21–26), en el dolor de Pablo por Israel (10:3) y en otras dos cartas (2 Corintios 5:21; Filipenses 3:9). Pero la expresión puede leerse de más de una manera, y la manera en que el lector la entiende cambia de qué trata el evangelio. Este artículo expone las lecturas, muestra cómo han tomado partido las traducciones y explica qué hace Open Word Bible.
Una palabra que el inglés parte en dos
La primera dificultad, en inglés, es la propia lengua. El griego tiene una sola familia de palabras construida sobre una sola raíz: dikaios, «justo»; dikaiosynē, «justicia»; y dikaioō, «justificar», declarar o hacer justo a alguien. Un lector griego oye enseguida la relación entre ellas.
El inglés tiene dos familias, una del inglés antiguo («right», «righteous», «righteousness») y otra del latín («just», «justice», «justify»). No existe el verbo «to righteous», y «justice» suena más a un tribunal o a una causa social que a la posición de una persona ante Dios. Así, cuando Pablo dice que Dios es «righteous» y que «justifies» al que tiene fe (Romanos 3:26), el inglés oculta que está usando dos veces la misma palabra. Los traductores ingleses tienen que elegir entre las dos familias, expresión por expresión, y cada elección pierde algo del vínculo.
El español está en mejor posición: «justo», «justicia» y «justificar» forman una sola familia, como en griego, y Open Word Bible la conserva en Romanos. Pero la dificultad no desaparece del todo, porque también en español «justicia» suele sonar a tribunales o a equidad entre las personas antes que a la posición de alguien ante Dios.
De dónde tomó Pablo la expresión
La Biblia de Pablo era el Antiguo Testamento, y allí la justicia de Dios no es sobre todo una norma con la que mide a las personas. Es Dios que actúa para enderezar las cosas, y en especial para rescatar a su pueblo. El Salmo 98:2 la pone junto a la salvación:
El SEÑOR ha dado a conocer su salvación; ante los ojos de las naciones ha revelado su justicia.
Las dos mitades del versículo dicen lo mismo dos veces: la salvación de Dios y la justicia de Dios, צִדְקָתֽוֹ (ṣidqātô), se muestran ambas a las naciones. La decisión de significado lo llama la «justicia salvadora» de Dios, y el nivel Equilibrada de la edición inglesa dice «his saving power» («su poder salvador») y «his justice» («su justicia»). (Los Salmos aún no están traducidos al español). Isaías empareja las mismas dos palabras: «Mi justicia está cerca; mi salvación ha salido» (51:5). El registro de ese versículo describe la justicia de Dios como Dios que actúa para enderezar lo que está mal y rescatar a su pueblo, y la Sencilla inglesa dice «I will soon set things right» («pronto pondré las cosas en orden»).
Fíjese en el verbo del Salmo 98: Dios ha revelado su justicia. Pablo usa la misma idea en Romanos 1:17: en el evangelio, la justicia de Dios «se revela».
Tres lecturas
La decisión de significado de Romanos 1:17 está marcada como incierta, y una nota al pie enumera las lecturas. A grandes rasgos, son tres.
Una cualidad que Dios tiene. La justicia de Dios es la propia justicia o fidelidad de Dios: Dios es justo. Pablo usa sin duda la expresión de esta manera en Romanos 3:5, donde la maldad humana «hace resaltar la justicia de Dios», y en 3:25–26, donde Dios muestra que es justo. Según esta lectura, el evangelio revela cómo es Dios.
Un don que Dios da. La justicia de Dios es una justicia que viene de Dios: una posición correcta que Dios da a los que creen. Así lo dice expresamente Filipenses 3:9. Pablo quiere ser hallado en Cristo, «no teniendo mi propia justicia, la que viene de la ley, sino la que es por medio de la fe en Cristo, la justicia que viene de Dios basada en la fe». Allí el griego tiene ἐκ θεοῦ δικαιοσύνην, «de parte de Dios», no simplemente «de Dios». Según esta lectura, el evangelio revela cómo reciben las personas una justicia que no es la suya.
Algo que Dios hace. La justicia de Dios es la acción salvadora de Dios: Dios que pone en orden el mundo, cumple sus promesas, rescata y libera. Es el sentido de los Salmos y de Isaías. Según esta lectura, el evangelio revela a Dios en acción.
Las lecturas se superponen, y muchos lectores sostienen más de una. La cuestión es dónde cae el peso.
Qué diferencia supone
Puede parecer una distinción sutil, pero cada lectura hace que Romanos 1:17 diga algo distinto sobre el evangelio.
Si la justicia de Dios es una cualidad que Dios tiene, el evangelio es ante todo una noticia sobre Dios: muestra que Dios es justo. Eso es verdad, y Romanos 3:26 lo dice. Pero por sí solo deja en pie la pregunta con la que luchó Lutero: ¿por qué es una buena noticia para un pecador que Dios sea justo?
Si la justicia de Dios es un don, el evangelio es una noticia sobre la posición de una persona ante Dios. Alguien que no podía estar en lo justo por su propio historial recibe como regalo una posición correcta, que se recibe por la fe. Esta lectura pone el acento en el creyente individual, y ha estado en el centro de la predicación protestante desde la Reforma.
Si la justicia de Dios es la acción salvadora de Dios, el evangelio es una noticia sobre lo que Dios ha hecho en el mundo. En Jesús, Dios ha cumplido sus promesas y ha actuado para enderezar lo que estaba mal. El creyente individual está incluido en eso, pero el lienzo es más amplio: Israel, las naciones y, al final, toda la creación (Romanos 8:19–21).
Las lecturas no son rivales en todos los aspectos. Un don implica un dador que actúa, y una acción de Dios revela cómo es Dios. Por eso la decisión de significado, como muestran las secciones siguientes, intenta mantenerlas juntas en lugar de elegir una y descartar las demás. Pero una traducción tiene que poner palabras en la página, y las palabras se inclinarán hacia un lado.
Cómo marcó la historia la pregunta
La segunda lectura tiene una historia famosa. Martín Lutero, mirando atrás cerca del final de su vida en el prefacio a sus obras latinas (1545), dijo que había odiado la expresión «la justicia de Dios». Le habían enseñado a entenderla como la justicia con la que Dios castiga a los pecadores, y no podía ver cómo eso era una buena noticia. Luego, al pensar en su relación con «el justo vivirá por la fe», llegó a entenderla como la justicia por la que Dios, en su misericordia, hace justa a una persona mediante la fe. Escribió que se sintió como si hubiera nacido de nuevo y hubiera entrado en el paraíso por puertas abiertas.
La Biblia alemana de Lutero puso esa interpretación en el texto. En Romanos 1:17 no dice simplemente «la justicia de Dios». Dice, en efecto, «la justicia que vale ante Dios». Es una traducción que ha tomado partido.
En el siglo XX el debate se desplazó. Rudolf Bultmann leyó la expresión en la línea de Lutero, como un don de Dios. Su antiguo alumno Ernst Käsemann, en un ensayo de 1961, sostuvo que eso era demasiado estrecho: la justicia de Dios es el poder salvador de Dios, un don que no puede separarse del dador, por el que Dios reclama su creación. N. T. Wright ha defendido leerla como la fidelidad de Dios a su alianza, su promesa a Abraham de bendecir al mundo por medio de su familia. Otros siguen defendiendo la lectura del don, y señalan Filipenses 3:9 y Romanos 10:3.
Cómo toman partido las traducciones
La mayoría de las Biblias inglesas, desde la versión King James hasta la English Standard Version y la New Revised Standard Version, dicen «the righteousness of God» («la justicia de Dios») y dejan la ambigüedad en su sitio, igual que la Reina-Valera en español. Es la propia formulación del griego, y deja que el lector decida, aunque la mayoría de los lectores ingleses oirán solo la primera lectura: la bondad propia de Dios.
Algunas traducciones eligen. La New International Version de 1984 decía «a righteousness from God is revealed» («se revela una justicia que viene de Dios»), que adopta la lectura del don. Su revisión de 2011 volvió a «the righteousness of God». Algunas traducciones basadas en el sentido, como la Good News Translation, explican la expresión como la manera en que Dios pone a las personas en una relación correcta consigo mismo, lo que se inclina hacia la acción de Dios y hacia su resultado en las personas.
Ninguna traducción evita del todo tomar partido. Incluso «the righteousness of God» elige palabras inglesas que la mayoría de los lectores oyen como una cualidad que Dios tiene.
Qué hace Open Word Bible
La decisión de significado de Romanos 1:17 elige este sentido: la justicia de Dios es Dios que actúa con justicia para poner a las personas en una relación correcta consigo mismo. La razón que da es la que ha seguido este artículo. En los Salmos y en Isaías, la justicia de Dios es Dios que actúa con fidelidad para salvar y enderezar. Romanos habla de ella como propia de Dios (3:5, 3:25–26) y también como algo dado a los que creen (3:22, 5:17). Lo más probable es que la expresión contenga las dos cosas: Dios se muestra justo poniendo a las personas en una relación correcta. Las otras lecturas, una posición que Dios da y una cualidad de Dios, figuran como alternativas en la nota al pie.
Esa decisión es la misma en todos los niveles. La redacción cambia.
La Literal, citada al principio, dice «[la] justicia de Dios», con el artículo entre corchetes porque el griego no lo tiene.
La Equilibrada dice lo mismo, y pone el verbo en una forma continua, «se está revelando», porque el verbo griego está en presente:
En él se está revelando la justicia de Dios, de fe para fe. Como está escrito: «El que es justo vivirá por la fe».
La Sencilla dice lo que significa la expresión:
La buena noticia muestra la justicia de Dios: cómo Dios pone a las personas en una relación correcta con él mismo. Esa justicia viene por la fe y lleva a la fe. Como dice la Escritura: «La persona que es justa vivirá por la fe».
La redacción de la Sencilla es el lugar donde el proyecto toma partido con más claridad, y el registro lo dice. En la edición inglesa, su decisión de redacción está marcada como incierta y señala que los revisores deben comprobar que la explicación no estrecha la expresión. «Cómo Dios pone a las personas en una relación correcta con él mismo» nombra la acción de Dios y su resultado en las personas. Dice menos de la propia justicia de Dios, que importa en Romanos 3:25–26. La misma redacción se usa en la Sencilla en 3:21 y 10:3, también en español, y en inglés cada una de esas decisiones lleva la misma nota para los revisores.
De fe a fe
Otras dos expresiones del versículo llevan notas al pie, y las dos están marcadas como inciertas.
La primera es ἐκ πίστεως εἰς πίστιν, «de fe a fe» o «de fe para fe». El registro entiende que significa que de principio a fin es por la fe: la fe es la manera en que se recibe la justicia y el lugar adonde lleva, sin añadir nada más. La nota al pie enumera otras lecturas. La primera «fe» puede ser la fidelidad de Dios, y la segunda la respuesta humana. O puede significar de la fe de un creyente a la de otro, o de la fe del Antiguo Testamento a la del Nuevo. La Sencilla divide la idea en dos: «Esa justicia viene por la fe y lleva a la fe».
La segunda es la cita de Habacuc 2:4. En hebreo la línea termina וְצַדִּ֖יק בֶּאֱמוּנָת֥וֹ יִחְיֶֽה, «y el justo, por su fidelidad, vivirá». El registro de Habacuc, en la edición inglesa (Habacuc aún no está traducido al español), dice «by their faithfulness» («por su fidelidad») en la Literal y la Equilibrada, con «his» como alternativa bajo el ajuste de género, y explica por qué dice «fidelidad» y no «fe»: la palabra hebrea significa una lealtad constante, la confianza que se mantiene firme y se muestra en una vida fiel. La mayoría de las copias de la Septuaginta dicen «por mi fidelidad», es decir, la de Dios. Pablo omite el pronombre, y su palabra griega significa fe o confianza. Así, las citas del Nuevo Testamento dicen «fe», porque se traducen de su griego, mientras que Habacuc dice «fidelidad», porque se traduce de su hebreo.
Hay una pregunta más en la cita. El orden griego es «el justo por fe vivirá», y «por fe» puede ir con cualquiera de sus vecinos. O bien «el justo vivirá por la fe», o bien «el que es justo por la fe vivirá». El registro sigue la primera, como en Habacuc, pero señala en una nota al pie que la segunda también encaja con el argumento de Pablo, que va de la justicia por la fe (capítulos 1–4) a la vida (capítulo 5).
Romanos 3:21–26
Pablo retoma el tema después de dos capítulos y medio sobre la culpa humana. «Pero ahora», dice, la justicia de Dios se ha manifestado aparte de la ley, «por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen». Esa expresión, «la fe en Jesucristo», tiene su propia nota al pie, porque también puede leerse como «la fidelidad de Jesucristo». La misma cuestión se trata en ¿Fe en Cristo, o la fidelidad de Cristo?. Aquí la decisión de significado dice simplemente: la justicia de Dios, como en 1:17.
Unos versículos después, el registro añade algo. En 3:25–26 Dios presentó a Cristo como medio de expiación «para mostrar su justicia», porque en el pasado había pasado por alto los pecados. Aquí, dice la decisión de significado, la justicia de Dios es también su justicia de juez: no se desentendió del pecado. El versículo 26 mantiene juntos los dos sentidos:
Dios lo presentó públicamente como medio de expiación, por su sangre, para que se reciba por medio de la fe. Lo hizo para mostrar su justicia, porque había pasado por alto los pecados cometidos antes, cuando Dios contuvo su juicio. Lo hizo para mostrar su justicia en el tiempo presente, para ser él justo y, a la vez, el que justifica a todo el que tiene fe en Jesús.
Dios es justo, y declara justo. La Equilibrada en español dice «justo» y «el que justifica», dos palabras de la misma familia, para que el lector oiga lo que dice el griego: la misma palabra dos veces. (La Equilibrada inglesa, que no tiene esa familia, usa «righteous» para las dos).
La suya propia, o la de Dios
Romanos 10:3 muestra la expresión en contraste. Sus compatriotas judíos, dice Pablo, tienen celo de Dios, pero «desconociendo la justicia de Dios, y tratando de establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios». La decisión de significado lee aquí la justicia de Dios como la propia manera de Dios de poner a las personas en una relación correcta, que él da, frente a una justicia propia basada en la ley. La Equilibrada varía la expresión repetida para que la frase larga se lea con naturalidad, y termina con «la justicia que viene de Dios». Una decisión de redacción señala que esto conserva el mismo sentido.
Filipenses 3:9, citado más arriba, hace el mismo contraste en la vida del propio Pablo, y su decisión de significado describe allí la justicia como una posición correcta ante Dios, no simplemente una buena conducta.
Y en 2 Corintios 5:21 la expresión alcanza su forma más audaz. Al que no conoció pecado, Dios lo hizo pecado por nosotros, «para que nosotros llegáramos a ser la justicia de Dios en él». La decisión de significado señala el equilibrio de la frase: así como Cristo fue hecho pecado, que no era suyo, los creyentes llegan a ser la justicia de Dios, que no es suya. También señala que Pablo dice «llegar a ser», no solo «recibir».
Por qué la expresión se deja abierta donde se puede
Una traducción tiene que decir algo, y toda traducción de esta expresión se inclina hacia un lado. La respuesta de Open Word Bible es elegir un sentido en la decisión de significado, decir por qué, enumerar los otros sentidos en una nota al pie y dejar que los niveles hagan trabajos distintos. La Literal y la Equilibrada conservan «la justicia de Dios», lo que deja al lector el mayor margen para sopesar las lecturas. La Sencilla explica, y su decisión de redacción señala la explicación para que se revise.
El lector que quiera ver todo el argumento puede tocar Romanos 1:17 y leer el registro. La decisión, las alternativas y las razones están todas allí, y ninguna está marcada como zanjada.
Abre Romanos 1, Abre Romanos 3 y Abre Habacuc 2 para ver los registros completos.