Empezamos por lo que creemos
La fe en la que traducimos
Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por el Espíritu Santo y nació de la virgen María. Padeció bajo Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió al reino de los muertos. Al tercer día resucitó. Subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre, y vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia universal, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección del cuerpo y la vida eterna. Amén.
Estas palabras son el Credo de los Apóstoles, que la Iglesia confiesa desde sus primeros siglos. Creemos también que las Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento son la palabra de Dios y la autoridad final en la fe y en la vida.
Nuestra visión
Que personas de toda nación, tribu y lengua oigan las grandes obras de Dios en sus propias palabras, en una Biblia que cualquiera pueda usar y cualquiera pueda comprobar.
Nuestra misión
Traducir la Biblia del hebreo, el arameo y el griego a lenguas actuales, mostrar el razonamiento detrás de cada frase y regalarlo todo.
Lo que guía el trabajo
- Fidelidad: las lenguas originales, nunca otra traducción.
- Generosidad: todo en el dominio público, gratis.
- Transparencia: cada decisión, con sus razones a la vista.
- Humildad: la incertidumbre señalada, las correcciones bienvenidas.
- Claridad: una Biblia que todo lector pueda seguir.